¡No siento las piernas!
TEngo que deciros que estoy muy poco católico porque la comida china me sienta fatal. Pero tranquilos, que a pesar de ello, las caricaturas no me producen ganas de quemar embajadas. Eh, bueno, comida china, tailandesa... ¿Vosotros creéis que los diferencio? Si ya me cuesta distinguir a un extremeño de un catalán… De todas formas, ya sabéis lo que pasa cuando vas a un sitio dónde no has estado antes: que por no jugártela, acabas yendo al McDonald’s o a un chino. Que más vale malo conocido…
Esto de las visitas oficiales es un rollo. Lo primero, que siempre te hacen pasar revista a las tropas. Que no tiene nada que ver con hablar de los cotilleos del Hola… jejeje. Ay, qué ocurrencias. Ya veréis cuando le cuente esta a Bono… Pero, eso, que te hacen pasar revista. Y yo digo: “¿para qué? ¡Si no les conozco! Yo que sé si falta alguno”. Y estos chinos, que son todos iguales… Y no soy políticamente incorrecto, Jorge, que ya sabes que yo de política nada… Y ellos también dicen que nosotros les parecemos iguales unos a otros. Qué queréis que os diga, a mí me hace ilusión: que como me ven con guardaespaldas y coches caros, ¡igual me confunden con Brad Pitt!
De todas formas, tendré cuidado con lo hablar de los chinos, que ya me ha contado el chico lo de Carlos el inglés. Yo no sé si aquí habrá llegado la noticia, la verdad. Habrá llegado, pero cualquiera lee los periódicos de aquí. A mí en España ya me cuesta entender lo que dicen con las OPAS, IRPF, IPC, Estatut… ¡como para saber lo que dicen aquí!
Pero vamos, por lo que me ha dicho el chico, que Carlos está intentando que un diario no publique su diario. Un poco lo que le pasa a Ansón con La razón y el Avui.
Me dijo el niño que entre otras cosas, se metía con unos mandatarios chinos, de los que decía que eran unos “espantosos muñecones de cera”. Yo me partía de risa y le contesté: "Jaaaaaaaaajaja. ¡Qué cachondo! No, venga, en serio, ¿qué dijo?"
Cuando ya me creí que lo de los muñecotes iba en serio, pensé que no me extraña que no quiera que se publique. ¡Este Carlos! Si es tan ñoño para insultar, imagínaos lo que dirá cuando hable de Camilla. Bueno, no, mejor no os lo imaginéis, que sois muy jóvenes todavía.
Pero bueno, volviendo al viaje, la verdad, está bonito, esto, ya veréis las fotos. ¡Ojo!No porque os las vaya a llevar yo. Que uno dice que es Rey para servir al pueblo, y en seguida hay algún súbdito que se lo toma al pie de la letra. Lo bueno que tiene ser Rey… bueno, tiene alguna cosa buena más, jejeje… pero lo bueno que tiene cuando viajas es que no te tienes que preocupar por las fotos. Porque yo, en vez de la típica cámara de esas de cartón de usar y tirar, me llevo a un reportero de la agencia EFE. Así tienes fotos mejores y no te tienes que preocupar de que te lo roben. Bueno, hay países en los que sí te desaparece, pero a esos ya procuro yo no ir, que luego estas cosas siempre te amargan los viajes…
Pero no creáis que es todo cachondeo, ¿eh? Que en estos viajes uno no para de tener que ir a cenas y comidas… Y allí lo que te pongan, ¿eh? Nada de buffet libre como cuando viajáis los plebeyos. Y encima os quejaréis..
Además, que siempre te toca dar algún discurso. Como si fueras el padrino de un montón de bodas seguidas. Por lo menos en este viaje hace mucho que no voy a una boda de verdad, que después de la del chico casi le corto la corbata al presidente de no sé dónde. ¡Que yo soy muy despistado!
Por lo demás... bueno, en Vietnam nunca me he sentido en casa, nunca me han tratado con cariño y es un factor a tener en cuenta en mi futuro. Nunca estuve donde no me quieren. Ahora estudiaré todas las ofertas.
Jejeje. Es que soy el Ronaldo de las monarquías europeas, ¿eh? Lo hablaba el otro día yo con Sofía. Que oye, no siempre aparezco, pero cuando salgo, lo doy todo. Y me marco unos regates que para qué. Hace 25 años, sin ir más lejos…
Pero no os voy a hablar del 23F ¿Para qué? Si tengo todas las batallitas gastadas. Ser abuelo y rey es muy duro, españoles. Porque los nietos normales dicen: “abuelo, que eso ya lo has contado un montón de veces”. Pero a mí los míos me sueltan: “abuelo, que eso ya lo ha contado Victoria Prego mil veces”. Si no me pegan una patada directamente…
Y hablando de mi familia, estos días no se para de hablar de mi yerno. Mira que os cebáis con Jaime, ¿eh? ¿No preferís los chistes sobre Ernesto de Hannover? ¡Ay, me dice Sofi que es el otro! ¡El Ungar… Urgar… Iñaki! Qué majo. Al principio cuando vino Cristina y nos dijo que se iba a casar con un UR-GAN-DA-RÍN.Nos lo soltó así de pronto y yo: “Cristina, nosotros somos muy modernos, pero yo no sé cómo verán los españoles que te cases con un negro”. Luego ya me explicó que era el apellido y no un gentilicio. Y todo eso. Un chaval muy apañado, que con las cuatro perras que junta al mes, se ha hecho un chalecito…
Ahora parece que los rojerillas de Baleares dicen que por un acto que organizó su empresa cobró más "que Ronaldinho”.
Lo que yo digo: que el chico en Balerares nunca se ha sentido en casa, nunca le han tratado con cariño y es un factor a tener en cuenta en su futuro. Nunca estuvo donde no le quieren. Ahora estudiará todas las ofertas.
Pero voy a dejar ya de hablar de fútbol, que se me está convirtiendo la sección en un El larguero.
¡Anda! Que me tengo que ir, que el recepcionista del hotel ya me está mirando mal. Es que estoy en el recibidor. Es que ya nos vamos hoy, y como aquí ya son más de las doce, nos han hecho vaciar la habitación. La excursión por Tailandia ya os la cuento la semana que viene.
¡Hasta luego!
Sofi, ¿al final has metido las toallas o las has dejado?



